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La crisis y el talento

 

Publicado en ABC

Domingo 9 de noviembre de 2010

 

Todos los expertos que en las últimas semanas analizan sesudamente la crisis económica global coinciden en sus causas. El origen –entienden- está en un modelo de crecimiento apoyado en el dinero barato, alimentado por una codicia desmesurada, facilitado por la ausencia de reglas globales que han permitido la intoxicación de los mercados con productos financieros sin cobertura real, y fiado en que las recetas del Sr. Greenspan eran infalibles.

 

En España, además, hemos andado un poco despistados.  A pesar de conocer los riesgos y deficiencias de nuestro modelo de crecimiento basado en el ladrillo y los servicios de bajo valor añadido, hemos dejado pasar quince años de bonanza en los que no hemos sido capaces de desarrollar la tecnología, el talento emprendedor y la innovación necesarios para transformar la base de nuestra economía. Embebidos en la fiesta del ladrillo y del dinero barato -importado de Alemania- no hemos ahorrado, ni hemos hecho los deberes en materia de educación, innovación y mejora de la productividad.

 

Acabada la fiesta, nos sorprendemos de que crezca el paro y no tengamos soluciones creíbles y contrastadas a la vista. Somos herederos de nuestros errores, nuestra falta de visión a medio y largo plazo o nuestra pereza para enfrentar la realidad cuando el viento era favorable.

 

Obviamente, la recesión en España no se soluciona a corto plazo con medidas estructurales, pero ya es hora de comenzar a tomarnos ciertas cosas en serio. Entre ellas, el binomio talento-innovación.

 

Es ya una convicción generalizada que la materia prima y el ingrediente principal para la innovación es el talento, que está en la base de la creatividad, la tecnología y el crecimiento. Sorprendentemente, no existe ninguna definición compartida sobre lo que es el talento productivo y, cuando hablamos de éste, no se sabe si nos referimos a inteligencia técnica, invención, directivos, tecnólogos, sabios, innovación básica, innovación para el cliente, etc. No cabe duda de que el talento productivo que genera valor y crecimiento económico sostenible es una mezcla de capacidades humanas y organizativas; capacidades que se adquieren en el sistema educativo, en la familia, en la escuela, en la empresa y en la vida social. Se trata de inteligencia aplicada a la consecución de un objetivo en torno a un proyecto de valor, en interacción con otros agentes y estructurado dentro una organización que lo orqueste.

 

Este tipo de talento es una combinación de conocimiento técnico –que se entiende como talento experto que soluciona problemas-, de inteligencia emocional para entender al cliente y al mercado -que podríamos denominar talento comercial-, de liderazgo para transformar y cambiar dirigiendo a otros –conocido como talento directivo- y, por último, de capacidad para asumir riesgos -que podríamos llamar talento emprendedor-.

 

El talento es, por tanto, un conjunto de capacidades complejas y diversas que se desarrolla en todos los ámbitos de la sociedad, pero fundamentalmente en el sistema educativo y en la empresa. Un bien que es tremendamente escaso y cuyo desarrollo, al menos en España, no está articulado en torno a un proceso que asegure su generación productiva y rápida.

 

Con frecuencia se nos llena la boca diciendo que las personas son lo más importante de las empresas y que el sistema educativo no produce emprendedores, pero hacemos poco. A lo primero que recurrimos cuando empieza la crisis es a reducir costes de personal, sin diferenciar en muchas ocasiones entre músculo y grasa. La Bolsa no valora el talento, salvo para subir cuando se anuncian despidos. Sin embargo, sociedad del conocimiento es igual a sociedad del talento interconectado que trabaja en red.


En este sentido, resulta sintomático que Comunidades Autónomas como Navarra, País Vasco o la Rioja sigan creciendo en medio de la crisis, con un desempleo meramente técnico y que se presenten mejor preparadas para afrontar la recesión que regiones como Levante o Andalucía. ¿Su secreto?: menos peso de la construcción y de los servicios y más peso de la industria, pero, sobre todo, más inversión en tecnología y talento.

 

Navarra -que me resulta el ejemplo más cercano- es la segunda región española que más invierte en I+D+i (1,92% del PIB), está a la cabeza del gasto empresarial en I+D, encabeza con el País Vasco el porcentaje de mano de obra cualificada, posee el mayor número de trabajadores dedicados a I+D (1,6% de la fuerza laboral) y mantiene unas excelentes relaciones comerciales con el exterior (que suponen casi el 60% de su PIB). Sin embargo, no se conforma y en los próximos meses celebrará, junto con la Comunidad Europea, el primer foro internacional de Atracción y Desarrollo del Talento. Un foro que, bajo la denominación Ágora Talentia, pretende generar conocimiento diferencial que sirva de apoyo a empresas e instituciones, españolas y europeas, para avanzar en un modelo de crecimiento intensivo en capital humano y tecnológico.

 

Si queremos dar un giro radical a nuestro modelo de crecimiento, debemos tomarnos en serio la gestión del talento a todos los niveles, con coherencia, método, métrica y liderazgo. Los resultados del futuro se condensan en una sencilla ecuación:

 

“Talento x Tecnología = Crecimiento Sostenible”


Es hora de apostar, no queda tiempo. Tenemos que asumir que, en el nuevo paradigma de la globalización, lo único escaso es el conocimiento y el cliente. Y la única forma que tenemos de crecer los países que no podemos competir en costes es generando talento diferencial desde la escuela.

 

Para finalizar, debo poner énfasis en los valores. El talento productivo sin una cultura de esfuerzo, de cooperación, de sacrificio y de creatividad no florece. No se trata de tener ciudadanos inteligentes, sino más bien ciudadanos con ética del esfuerzo: emprendedores que sepan y quieran cooperar para generar bienestar y valor añadido, con igualdad de oportunidades y reglas de juego democráticas. En definitiva, un clima que haga que el talento germine, se desarrolle y crezca

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