Publicado en la Revista de APD de Julio / Agosto 2007
Normalmente, casi todos los directivos y cuadros de este país descansamos en agosto y aprovechamos para recargar las pilas.
Recargar las pilas, puede hacerse de muchas formas y en este artículo, me permito compartir con el lector una serie de ideas que nos pueden ayudar a descansar más y mejor a partir de septiembre.
Se trata de reflexionar sobre los factores que pueden acelerar o incrementar, en su caso, el nivel de estrés negativo que podamos acumular a estas alturas.
Desde mi punto de vista, la acumulación de estrés tiene tres causas fundamentales.
La primera, normalmente está relacionada con la cada vez mayor dificultad de conseguir resultados sostenibles en el tiempo. La segunda, con las relaciones horizontales ó interdepartamentales y con el jefe; y la tercera, con las dificultades para cohesionar nuestros equipos y obtener mayor cooperación y mejores resultados.
En definitiva, tres grandes retos productores de estrés: Resultados, cooperación horizontal y cohesión funcional.
Cuando las tres cosas funcionan bien, solemos ser felices al menos en lo laboral, de septiembre a julio y nos vamos de vacaciones con las pilas con carga suficiente para disfrutar y empezamos a hacerlo desde el primer día de holganza.
Cuando no ocurre así, iniciamos nuestro viaje hacia el ocio con estrés, desenchufamos el quinto día y cuando empezamos a relajarnos aparece abruptamente el viaje de regreso, con el fatal desenlace de que la rentré se convierte en un suplicio.
Por ello, mi consejo es, que en vacaciones intentemos desde la tranquilidad del mar, la montaña, los amigos, la familia o algún paisaje exótico, responder a tres preguntas:
“¿Cómo puedo mejorar la capacidad de obtener resultados sostenibles?” Las respuestas a esta pregunta están cada vez más en el campo de la innovación y del cliente y cada vez menos en el de los costes y el producto.
A la segunda; esto es, “¿Cómo conseguir mejor cooperación interdepartamental y menos conflictos de poder?” Se puede responder desde la práctica de la escucha activa y la autoconfianza que propicia dar ejemplo desde un proyecto de empresa versus mi proyecto.
A la tercera; esto es, “¿Cómo cohesionar mejor a mi equipo?” Se da respuesta paradójicamente dirigiéndolo por preguntas, dando participación y no teniendo todas las respuestas.
Espero que estas pistas os sirvan. Disfrutemos pues, no sólo de las vacaciones, sino, además, de todo el año.